Break
Capítulo 1
Allí
me encontraba, tirada en medio de la calle intentando recordar su voz, el tacto
de su piel al acariciarme. Cerré los ojos e imaginé que lo veía en un espejo y
que poco a poco nuestras manos se acercaban hasta agarrarse con fuerza y no
querer soltarse jamás.
Me aterrorizaba la idea de no volver a recordarle, ni su
voz, ni su olor. Todos aquellos momentos que habíamos pasado, vivido y que no
volverían a repetirse. Aquella canción de Paramore que me cantaba ``You are the
only excepcion´´
Tenía grabada en la memoria la imagen de su hermana
gritándome que todo era culpa mía que si yo no hubiera aparecido en su vida no
le habrían matado, esas palabra me apuñalaban el corazón. Quería morirme.
Desaparecer. Evaporarme.
Aquella noche, si aquella noche no nos hubiéramos encontrado
con…
Juro que no descansaré hasta encontrar a la persona que mató
a Samuel. Y cuando lo encuentre le daré lo que se merece. Como dijo alguien
alguna vez, ojo por ojo diente por diente.
Capítulo 2
Todos
tenemos enemigos, pero no todos queremos ni podemos matarlos, yo sí.
Yo era una chica sencilla sin muchas preocupaciones en la
vida, amable, cariñosa, con una única dirección en la vida, ser feliz. Hasta
que algo cambió todo. Como he dicho al principio yo mato a mis enemigos y a los
enemigos de mis amigos con una moneda de cambio, el dinero. Porque hay algo que
siempre he sido y siempre seré, avariciosa y egoísta.
Conocí a Laura una tarde fría de otoño, como todos mis
clientes tenía mucho que contar pero poco de decir. Se veía una chica rota,
destrozada, como si toda su alegría de adolescente se hubiera esfumado. Intentaba
mostrarse fuerte y segura, pero en el fondo se veía una chica débil y
arrepentida.
-Tengo un encargo para ti, me han dicho que tienes
experiencia en estos casos- dijo Laura titubeando.
-Lo dices como si me anunciara por la tele- respondí
sonriendo
-¿Podemos ir al grano?-dijo más seria
-Esto lleva su tiempo ¿Sabes?, empieza a hablar-dije
-Mi novio se metió donde no debía y lo pago muy caro, con su
propia vida.
-¿Drogas no? Esto solo es una historia repetida pero yo solo
me encargo de caso de personas concretas no de grupos de contrabandistas demasiado
grande para mi ¿sabes?
-En este caso estoy convencida de que no es un grupo, es
solo una persona-dijo
-¿Qué te lleva a pensar eso?-conteste
-Me dejaron una nota: ALEJATE DE ROTA NO QUIERO QUE SUFRAS
–dijo
Me quede pensativa, quizá era demasiado trabajo para mi,
drogas, amenazas pero no podía dejarlo ahora, era emocionante, superior a mi
fuerzas, así que le pedí que me hablara de su pueblo.
-Es un pueblo costero bastante grande, viví allí con mi
padre hasta los 16 años cuando me traslade a Madrid.
-Te fuiste demasiado pronto de casa ¿no?
-Si conocieras a mi padre no opinarías igual. Desde que se
murió mi madre empezó a beber y a relacionarse con mala gente, cambio por
completo así que decidí marcharme. Hace unos meses volví con Samuel para
presentarle a mi familia, que error, aun me arrepiento de eso, quizá fue el
principio de todo-dijo Laura.
Capítulo 3
Empezaba
a hacer calor en mi viejo Renault 11. Había sido un regalo de mi tía por mi
dieciochoavo cumpleaños. Nos faltaba poco para llegar a Rota. Ya empezaba a
notar la brisa y el olor del mar. Laura se había quedado dormida hacía unas
horas, todavía me sorprendía su situación. Habíamos decidido viajar hasta su
pueblo para descubrir al asesino. Yo sabía que no iba a ser fácil, pero no
suelo ir por los caminos fáciles. Sospechaba de su familia, pero ella insistía
en que era imposible y que tenía que tratarse de algún amigo de su padre o tal
vez de un viejo amigo suyo, Gabriel. Habían sido muy bueno amigos de pequeños
pero él nunca le perdonó que Laura se fuera. Así que esa fue nuestra primera
visita.
-¡Laura! Cuanto tiempo- dijo Gabriel
-Seré clara Gabi, alguien ha hecho algo que no debía, o nos
ayudas o el problema acabara siendo tuyo.
-¿De qué me hablas? Joder Laura yo no he hecho nada-dijo
-Ya, eso dicen todos los asesinos cuando tienen que declarar
¿sabes? Pero bueno, yo no he venido aquí a perder el tiempo con un niñato- le
agarre del cuello y le hice una pregunta-¿Quién mató a Samuel?
-Yo no sé nada, lo juro- dijo temblando- el que lleva ahora
el control es Marcos es el…. Jefe-dijo
-Muy bien te has portado y como regalo solo te cortare una
pierna o prefieres la lengua-dije sacando el cuchillo.
-No me hagas daño, por favor juro que no le diré nada a
nadie- dijo.
-Déjalo, no importa, le creo-dijo Laura.
Capítulo 4
-Prepárate
esto se complica- le dije a Laura dándole una pistola.
-No disparare a nadie, ese es tu trabajo-dijo Laura
-Mira niña me importa una mierda que tengas miedo de
disparar a alguien pero hay dentro hay cinco tíos cargados de armas hasta el
cuello esperando un alijo de droga y si nos ven no dudarán en matarnos.
-Está bien-dijo Laura con cara de preocupación.
Nos encontrábamos en un polígono industrial medio
abandonado, habíamos seguido a Marcos hasta allí. La cosa se ponía muy fea.
Llegaron unos tipos encapuchado en un BMW blindado con
metralletas y empezaron a bajar su mercancía. Se reunieron con los otros, la
conversación fue corta, hasta que uno de ellos dijo:
-Laura ha vuelto jefe, y no con ganas de fiesta-dijo
-Es imposible no tiene ni idea de nada ¿no? Porque aquí todos
hicieron bien su trabajo. Mataron al niñato ese y nadie supo nada- dijo
Entonces el hombre que acababa de hablar se quito el pasa
montañas.
-¡No pude ser! – exclamó Laura- es mi padre.
Laura salió corriendo, todos sacaron sus armas y empezó la
masacre. Los que esperaban el paquete pensaron que era una encerrona y
comenzaron a disparar contra los otros. Hasta que de repente el padre de Laura
grito:-Parad, es mi hija.
Todas las miradas amenazantes se dirigieron hacia Laura.
-¿Por qué lo hiciste?- dijo llorando- era mi alma- apenas
podía respirar- te la llevaste como todo
en tu vida.
-Se metió donde nadie le llamaba, dijo que si no parábamos
avisaría a la policía, cada uno tiene su merecido.
-Pues ahora tú tienes el tuyo-dijo Laura
En ese momento una bala atravesó el corazón del hombre que
más daño había hecho a Laura. Murió en el acto y fue enterrado como el siempre
quiso, solo.
Como alguien dijo una vez, ojo por ojo diente por diente.
Comentarios
Publicar un comentario