Sonrisa perdida

No se en que momento perdí la inocencia, aunque ahora que más da. Lo he dejado todo atrás, me he perdido intentando buscarme.
" Lo he pensado mejor y no quiero hacerlo, es demasiado peligroso"- le dije a Carlota.
" Tú que vas a ver pensado, a ti lo que te pasa es que te estás acojonando, vamos hazlo ya joder".

Cuando llegué a casa me encerré en mi habitación: ¿ Porqué lo había hecho? Ni yo lo sabía. De pronto llamaron a la puerta, un escalofrío recorrió mi cuerpo.Tuve en tiempo justo para mirar la escena. Dos agentes se encontraban en la fachada de mi casa, según recuerdo fue mi madre la que abrió la puerta.
-¿ Vive aquí Rebeca García?-preguntó uno de ellos
- Sí, es mi hija, ¿ qué ha ocurrido?
" Cuando llegue el momento corre sonrisa perdida". Sonrisa perdida era el mote cariñoso con el que me llamaba Carlota. Ella sabía que era yo la que tendría que correr en algún momento, porque fui yo la que apreté el gatillo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

NO

Un banco por encima de sus posibilidades

365